Archivos de la categoría ‘Aquellas maravillosas películas’

La genialidad de “Gladiator”

Publicado: abril 12, 2011 de charlie156 en Aquellas maravillosas películas

Máximo en el circo romano - Todocriticas

El domingo pasado, viendo la televisión, me encontré con la película Gladiator (El Gladiador). A pesar de las muchas veces que la ponen en la televisión, nunca me canso de verla. Gladiator lo tiene todo, buenos actores, una espléndida banda sonora, y una trama espectacular.

Mi escena preferida es aquella en la que Máximo (Russell Crowe) desafía a Cómodo (Joaquin Phoenix) y se descubre ante toda Roma.  Los efectos visuales son magníficos y hacen que la película consiga un gran realismo.

“ Me llamo Máximo Décimo Meridio, comandante de los ejércitos del norte, leal servidor del verdadero emperador Marco Aurelio. Padre de un hijo asesinado, marido de una mujer asesinada y alcanzaré mi venganza en esta vida o en la otra”.


Once años después de su estreno, la película dirigida por Ridley Scott, todavía me pone la piel de gallina. Sobra decir que fueron merecidos los cinco premios Óscar que ganó, incluyendo el galardón a la mejor película y al mejor actor.

Una de las más grandes historias de Roma jamás filmadas en cine. Desde ese año todavía no ha habido película ambientada en esta época que haya conseguido dejarme  con la boca abierta.

Grease, ¡Todo un clásico!

Publicado: abril 7, 2011 de Verónica de León Guijarro en Aquellas maravillosas películas
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Ahora que está tan de moda la ropa de los 70 no podíamos dejar de hacer mención a Grease.  Una superproducción que ha conseguido traspasar las barreras del tiempo manteniéndose como una de las películas más queridas. Y es que quién no recuerda al super rockero Danny Zucko o a la dulce y tierna Sandy Olsen. Las faldas con vuelo y tutú y los pantalones de cuero ajustados protagonizaban una de las historias de amor más famosas de nuestros tiempos.

Creo que no es necesario que os recuerde demasiado cuál es el argumento de la película porque seguro que ya todos lo conoceis. No obstante, os recordaré algunos puntos de su argumento que seguro que os animan a volver a verla. La historia comienza con un verano romantico, como el que muchas hemos soñado con tener, en el que Sandy conoce a Danny y viven una pequeña aventura amorosa. Cuando el verano acaba deben separarse y volver a la rutina pensando que nunca volverían a verse.

Un gran musical

No será necesario que os cuente más ya que seguro que aparecen por vuestra cabeza escenas de la película que son inolvidables. ¿Y qué me decís de su banda sonora? Era inevitable soltar alguna lágrima cuando veíamos a Sandy cantar “hopelessly devoted to you” pero, en cambio, no podíamos dejar de sonreír y pasarlo bien cuando veíamos la canción final de la película “You’re the One That I Want”.

Grease representa uno a uno todas las características que tanto nos gustan de la época de los setenta. El nacimiento del rock & roll, los romances locos, las ganas de divertirse, los famosos bailes de instituto… todos esos factores que hacen que sea una época para recordar.

No puedo más que decir que será siempre una película marcada en la mente de todos nosotros.

Grease 2

¿Sabias que llegó a realizarse una segunda parte de Grease? Ver para creer, en 1982 se estrenó una secuela que no tardó mucho en fracasar. Se trataba de un nuevo argumento en el que por ningún lado aparecen Sandy y Danny. En este caso esta protagonizado por una estudiante del instituto que se cansa de su novio actual y encuentra su nuevo amor en el primo de Sandy, un chico nuevo en la ciudad. Un dato curioso, su protagonista fue una súper joven Michelle Pfeiffer.

Elizabeth Taylor

Un repaso a los grandes mitos del cine no estaría completo sin hablar de Liz Taylor. Por eso,  hemos querido recordar la trayectoria la actriz con los ojos más bellos de Hollywood, considerada  por muchos la mujer más hermosa del Séptimo Arte.

De niña prodigio a estrella

Con sólo diez años firmaba su primer contrato como actriz y, poco después, se convertía en la niña prodigio de América. Durante los años cuarenta llegó su gran oportunidad con la película “Mujercitas”, que le abrió hueco entre las más importantes estrellas de Hollywood.

En los cincuenta se coronó como el rostro más bello del cine y sus ojos violetas conquistaron al público de todos los lugares del mundo. Fue precisamente en esta década cuando despegó su imparable carrera con una colección de títulos que demuestran que, además de desbordar belleza, a Elizabeth Taylor le sobraba talento.

De aquella época destacan películas como “Ivanhoe” (1952), “La Última Vez Que Vi París” (1954) o  “Gigante” (1956), con la que consiguió uno de sus mayores éxitos profesionales. Antes de los sesenta tuvo tiempo también para protagonizar el duelo de bellezas más sonado de la historia, en su interpretación de “La gata sobre el tejado de Zinc”, junto a Paul Newman.

Paul Newman y Liz Taylor en "La gata sobre el tejado de Zinc"

 

Oscarizada

Con esa impecable trayectoria, su nominación a los Oscar era inminente. Liz  Taylor fue propuesta como mejor actriz hasta en cuatro ocasiones consecutivas (record igualado únicamente por Marlon Brando) y fue en 1960 cuando consiguió la ansiada estatuilla gracias a su papel en “Una mujer marcada”.

Antes de volver a ser premiada batió otro record, esta vez con su encarnación de Cleopatra, que le convirtió en la actriz mejor pagada hasta entonces y le dio la oportunidad de conocer al que fue su marido, el actor Richard Burton.

Elizabeth Taylor en "Cleopatra"

 

El segundo oscar no se hizo esperar. Llegó con su papel en “Quién teme a Virginia Woolf”, una película considerada la mejor interpretación de su carrera.

Escena de la película "Quién teme a Virginia Wolf"

 

En 1994 obtuvo su tercer y último galardón de la Academia, el denominado Premio Humanitario Jean Hersholt, como reconocimiento a toda una trayectoria de labor social.

Otras facetas

A partir de los setenta sus apariciones en el cine fueron en descenso y en los ochenta casi todos sus trabajos se orientaron al teatro y a la pequeña pantalla.

Además de por sus logros profesionales, fue mundialmente conocida por su larga lista de romances (casi todos polémicos) y por su compromiso en la lucha contra el sida (que se acentuó con la muerte de su amigo, el actor Rock Hudson).

Con su fallecimiento el pasado 23 de marzo se han cerrado los ojos más impresionantes de Hollywood pero, la leyenda de Liz Taylor, seguirá viva para siempre en la historia del cine.

La estrella de Elizabeth Taylor en el Paseo de la Fama